Nunca sobrepasas el evangelio

Martyn Lloyd-Jones cuenta la historia de cómo la iglesia en la que él se crió, comenzó con gran avivamiento, pero este mismo murió con el tiempo. Cuando preguntó qué era lo que había llevado a la iglesia a tal declive, un señor mayor lo atribuyó al hecho de que cuando se llevó a cabo ese avivamiento, el evangelio se anunciaba de manera regular y poderosa, pero con el paso del tiempo se supuso que ya no se necesitaba proclamar el evangelio, ya que los que asistían a la iglesia ya eran cristianos.

LLOYD-JONES SE DETERMINÓ A SIEMPRE PREDICAR EL EVANGELIO, SIN IMPORTAR A QUIEN LE PREDICARA. 

No solamente consideraba que era una «suposición fatal» el pensar que porque alguien va a la iglesia, seguro ya es cristiano, sino que también creía que los cristianos nunca sobrepasan su necesidad de escuchar el evangelio. 

El evangelio no es un buen consejo acerca de lo que debes hacer para Dios, el evangelio son las buenas noticias de lo que Dios ha hecho por ti en Cristo. Pablo dice que el evangelio es “El poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Romanos 1:16). Pablo dijo a los efesios que fue cuando oyeron el evangelio de salvación y creyeron en Jesús que ellos fueron salvos (Efesios 1:13)

Claramente, aquellos que aún no creen, necesitan escuchar el evangelio, para que sepan quien es Jesús y lo que Él ha hecho por ellos, para que crean y sean salvos. Pero ¿qué pasa con los que ya creen? ¿qué es lo que ellos necesitan? ¿Instrucción bíblica? Absolutamente. Sin embargo, ¿sabes que otra cosa necesitan los creyentes para crecer en su fe y en su relación con Dios? Necesitan escuchar el evangelio.

EL EVANGELIO NO ES SOLO EL PUNTO DE PARTIDA DEL CRISTIANISMO; ES EL CORAZÓN LATIENTE DEL CRISTIANISMO.

En su carta para la iglesia de Galacia, Pablo le escribió a un grupo de cristianos, quienes, a pesar de ser seguidores comprometidos de Jesús, aún trataban de justificarse ante Dios por medio de sus propias obras. Así que Pablo le escribe a estos creyentes para recordarles del evangelio y darles instrucción: lo que Jesús había logrado por ellos, y lo que eso significaba para sus vidas.

 “¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿vais a terminar ahora por la carne?” (Gálatas 3:3).

A pesar de que ya eran creyentes, aún tenían la necesidad de escuchar el evangelio.

Esto no es un tema exclusivo de la carta de Pablo a los gálatas, más bien, es un patrón que vemos a través de las cartas apostólicas en el nuevo testamento. Cuando los apóstoles escribieron a  los cristianos primitivos, no se enfocaron meramente en decirles cómo deben vivir ahora que son seguidores de Jesús, sino que también les recordaron el evangelio y los animaron a responder al evangelio en cada área de sus vidas.

EL PATRÓN DE LOS APÓSTOLES ERA RECORDARLE A LOS CREYENTES DEL EVANGELIO, COMO MOTIVACIÓN Y EL PATRÓN PARA LA VIDA CRISTIANA. 

LO QUE ESTO SIGNIFICA ES QUE NUNCA CESA TU NECESIDAD DE ESCUCHAR EL EVANGELIO. NO IMPORTA CUÁNTO TIEMPO LLEVA ALGUIEN DE SER CRISTIANO, NUNCA LLEGARÁN AL PUNTO EN EL QUE NO NECESITARÁN ESCUCHAR EL EVANGELIO.»

Significa que el evangelio no solo es le medio por el cual las personas son salvas, sino que también es el medio por el cual crecemos al creer, abrazar y aplicar el evangelio en cada área de nuestras vidas.

Cuando Pablo instruye a los efesios acerca del matrimonio, él no le dijo a los esposos y a las esposas que se amen y respeten entre sí porque es “lo correcto,» sino que los instruyó sobre el matrimonio en base al evangelio (Efesios 5:22-33).

Cuando Pablo le escribió a los corintios acerca de la generosidad, no les dijo que esto era lo que tenían que hacer porque eran cristianos, sino que apeló en base al evangelio: “Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegaréis a ser ricos.”(2 Corintios 8:9) 

ESTA ES MOTIVACIÓN EN BASE AL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS.

Mientras que las leyes pueden controlar el comportamiento, no tienen efecto en el corazón. En cambio, cuando el corazón es cambiado por la gracia y amor de Dios, las acciones procederán por igual.

El patrón apostólico en el nuevo testamento es el predicar el evangelio tanto a no creyentes como creyentes y demostrar cómo es que el evangelio nos habla a cada área de nuestra vida. Que seamos quienes seguimos este patrón, aplicando el evangelio en toda nuestra vida, y proclamemos fielmente en todo lugar, enseñando o predicando, sin importar nuestro público.

¿Qué es el Evangelio?

El Evangelio son las buenas noticias de que Dios salva a los pecadores. El hombre es pecador por naturaleza y está separado de Dios sin esperanza alguna de remediar tal situación. Pero Dios ha provisto los medios para la redención del hombre; en la muerte, sepultura y resurrección del Salvador, Jesucristo.

La palabra “evangelio” significa literalmente “buenas nuevas.” Pero para comprender verdaderamente que tan buenas son estas noticias, debemos entender primeramente las malas noticias. Como resultado de la caída del hombre en el Jardín del Edén (Génesis 3:6), cada parte del hombre – su mente, voluntad, emociones y carne – han sido contaminadas por el pecado. Por la naturaleza pecadora del hombre, él no busca ni puede buscar a Dios. Él no tiene el deseo de venir a Dios y, de hecho, su mente mantiene una hostilidad hacia Dios (Romanos 8:7). Dios ha declarado que el pecado del hombre lo condena a una eternidad en el infierno, separado de Él. Es en el infierno donde el hombre paga el castigo por pecar contra un Dios santo y justo. Ciertamente estas serían malas noticias, si no existiera un remedio.

Pero en el Evangelio, Dios, en Su misericordia, ha provisto ese remedio, un sustituto para nosotros – Jesucristo – quien vino a pagar el castigo por nuestro pecado, mediante Su sacrificio en la cruz. Esta es la esencia del Evangelio que Pablo predicaba a los corintios. En 1 Corintios 15:2-4, él explica los tres elementos del Evangelio – la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo a nuestro favor. Nuestra vieja naturaleza murió con Cristo en la cruz y fue sepultada con Él. Entonces nosotros fuimos resucitados con Él a una nueva vida (Romanos 6:4-8). Pablo nos dice que nos “sujetemos firmemente” a este verdadero Evangelio, el único que salva. Creer en cualquier otro evangelio es creer en vano. En Romanos 1:16-17, Pablo también declara que el verdadero Evangelio “Es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree,” con lo cual él nos dice que la salvación no se logra mediante el esfuerzo del hombre, sino por la gracia de Dios a través del don de la fe (Efesios 2:8-9).

Mediante el Evangelio, a través del poder de Dios, aquellos que creen en Cristo (Romanos 10:9) no solo son salvados del infierno. De hecho, nos es dada toda una nueva naturaleza (2 Corintios 5:17) con un corazón cambiado y un nuevo deseo, voluntad, y actitud que son manifestados en buenas obras. Este es el fruto que el Espíritu Santo produce en nosotros por Su poder. Las obras nunca son los medios para la salvación, pero sí son la prueba de ella (Efesios 2:10). Aquellos que son salvados por el poder de Dios, siempre mostrarán la evidencia de la salvación por medio de una vida transformada.

Bajo el cuidado del Buen Pastor

El Señor es mi pastor, Nada me faltará.
En lugares de verdes pastos me hace descansar; Junto a aguas de reposo me conduce.
El restaura mi alma; Me guía por senderos de justicia Por amor de Su nombre.
Aunque pase por el valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden aliento.
Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; Has ungido mi cabeza con aceite; Mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa del Señor moraré por largos días.

Salmos 23:1-6

Este salmo es una poesía hermosa que gusta a muchos, probablemente esta belleza es la razón principal por la cual este es uno de los los textos mas famosos de la biblia. En particular, una parte del versículo cuatro  ha sido citada en un sin numero de conversaciones y publicaciones en redes sociales en estos tiempos de pandemia. Muchas personas encuentran en las palabras, “aunque pase por valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno,” una fuerte motivación para continuar en medio de estos días sombríos. Sin embargo encontrar una simple motivación para continuar esta lejos del mensaje que el salmista esta dando.

En la primera parte del mensaje encontramos la introducción que consta de dos partes:

  1. El Señor es mi pastor
  2. Nada me faltara.

En la primera parte de la introducción, David establece como prerrequisito estar dentro de la relación pastoral. Sugel Michelen dice que la bendición esta en la gramática y en este caso la bendición esta en el pronombre posesivo “mi”, es decir, la bendición viene de pertenecer al redil de Señor, de reconocerle a El como “mi” pastor. La relación de Cristo con su pueblo a menudo se presenta en la figura de pastor (1Pedro 2:25; Juan 10:14; Hebreos 13:20; 1Pedro 5:4). Entonces solo a las ovejas del Señor aplica la segunda parte de la introducción y por ende el resto del texto. Al reconocer a Jesus como nuestra única esperanza de salvación, al poner toda nuestra fe en su perfecta obra es que somos adheridos a este rebaño, al cual hoy se conoce como la iglesia de Cristo.

La segunda parte de la introducción es la consecuencia de someterse al cuidado amoroso y sabio del Buen Pastor. Aquí hay que hacer una pausa y meditar bien, es necesario no malinterpretar este texto, ya que “nada me faltara” no significa que Jesus va a cumplir todos nuestros caprichos. Vemos que en el versículo dos dice que «El nos hace descansar «y «nos conduce a aguas de reposo«, lo que solo significa que su soberana voluntad nos guía y conduce al lugar donde nuestras necesidades son cubiertas..

En los versos dos y tres podemos ver que el descanso, el reposo, la restauración de nuestra alma y la justicia son nuestras verdaderas necesidades. Todas estas cosas fueron traídas y aseguradas por la obra de Jesus. El nos trajo descanso y reposo al darnos en paz para con Dios (Romanos 5:1), restauro nuestra alma en el nuevo nacimiento (2 Corintios 5:17)  y nos justifico al llevar nuestros pecados y atribuirnos su obediencia perfecta (2 Corintios 5:21).

En el versículo cuatro el salmista no espera que creamos no vamos a pasar por el valle de sombra de muerte, ni tampoco que si pasamos por este valle no vamos a padecer nigua mal, sino que nos dice que al pasar por ese valle no hay por que temer, por que el Señor estará con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo (Mateo 28:20). La seguridad del salmista y de todo creyente esta en la fidelidad del su Pastor.

En el versículo cinco el salmista habla del cuidado del Señor en medio de la opresión de los enemigos. Y también nos dice como el cuidado pastoral del Señor nos produce gozo abundante.

Es pues que en el versículo seis, David concluye su mensaje también en dos partes.

  1. A las ovejas del Señor, el bien y la misericordia los van a seguir todos los días de su vida. No es por obras o desempeño sino que es “Por amor de su nombre”. David no dice que peleara por las bendiciones, que las buscara o que las ganara, sino que dice que estas lo seguirán.
  2. Por ultimo asegura que en la casa del Señor moraremos por largos días. Nuestra eternidad será morando en la casa del Señor, estaremos por siempre en presencia de su gloria y le veremos tal cual es.

Podemos ver que el fin de este texto no es motivarnos en tiempos de dificultad, sino que es afirmarnos en el fiel cuidado de nuestro pastor celestial, quien nos pastorea con amor, dándonos paz para con Dios, restauración, justificación, liberación del temor, guía, cuidado en la opresión, gozo y seguridad eterna.